17.4.11

¿La iglesia se moderniza?

En lugar de utilizar el sermón del Domingo de Ramos para pedir perdón por los millones de niños abusados sexualmente por sus jerarcas, la iglesia que veneran los cristianos volvió a lo de siempre: enfatizar en su eterna posición en contra de los derechos igualitarios, un tema que corresponde dilucidar a la Corte Constitucional o a otras instancias de la rama judicial. Pero la iglesia se hace la de la vista gorda con sus problemas internos haciendo una cortina de humo con las decisiones ajenas a su competencia.

Pero hay algo nuevo en el mensaje de esta vez: quizás mi memoria me falle, pero es la primera vez que recurre al lobby y las relaciones públicas para utilizar directamente a los medios de comunicación a su favor. Desde finales de la semana pasada, los diversos medios impresos, radiales y los telenoticieros conocían de antemano el tema del sermón del domingo, con lo que la iglesia logró transmitir su mensaje a un mayor número de colombianos.

Pero si el mensaje trascendió los púlpitos es precisamente porque la iglesia está nerviosa. En argot militar, utilizó toda la artillería pesada de la que disponía, esa misma que se usa en la guerra como última instancia para ganar una batalla decisiva. ¿Por qué lo ha hecho? Poco a poco la iglesia ha venido perdiendo todas las batallas que ha emprendido en contra de las libertades y los derechos humanos. Perdió cuando se opuso a los liberales (de ideas, pero también de partido), al divorcio, a las madres solteras, a la virginidad, al desarrollo de la ciencia, al aborto, al matrimonio entre homosexuales (si bien el Congreso no ha fallado a favor, ya la Corte lo hizo), y a todo lo que signifique progreso, dejando claro que ha sido lo peor –la iglesia- que ha pasado en la historia de la humanidad, algo solo comparable con la langosta que arrasa todo a su paso.

Lo curioso es que, como si se tratara de una vetusta empresa a la que le han hecho reingeniería, la iglesia, al utilizar a los medios de comunicaciones para transmitir lo que luego dirá en sus parroquias, se ha modernizado en cuanto a ampliar su mensaje. El problema es que el mensaje sigue siendo el mismo. Igual de antediluviano que la historia de Adán y Eva que insiste en vender. Y los medios le han hecho el juego, repitiendo como un eco lo que los jerarcas eclesiásticos les han ordenado. Es lo que se llama “el sistema”, ese mismo sistema que ahora está asustado frente a la posibilidad de perder una nueva batalla.

2 comentarios:

  1. Soy Libre...y somos libres, hasta donde empieza la libertad ( derechos ) de los otros.

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  2. Igual la Iglesia es y será por siempre mientras exista un solo devoto en el mundo.

    Abrazos.

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